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Fluffy Buttermilk Pancakes
Fuente: Cocina casera
La salsa verde brillante y ácida de toda mesa mexicana: tomatillos y chiles serranos asados, licuados con cebolla, ajo y cilantro, y refritos un momento para profundizar el sabor.
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Receta de Mexican home kitchens · 🏺 Tradicional · Una salsa de mesa básica en todo México
Salsa de mesa mexicana — La salsa verde mexicana se basa en el tomatillo (Physalis philadelphica), un fruto verde y ácido en cáscara de papel cultivado en México desde tiempos aztecas. Se usa cruda o asada y se sirve sobre casi todo, de los tacos a los huevos.
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Coloca los tomatillos pelados y los chiles enteros en un comal seco o bajo el asador y ásalos, girando, hasta que se ampollen y ennegrezcan a manchas y los tomatillos se ablanden, unos 8 minutos.
💡 Asar, no hervir, es lo que da profundidad a la salsa verde asada y quita el filo ácido y crudo de los tomatillos. Hervidos dan una salsa más plana y monótona.
Agrega la cebolla y el ajo al comal los últimos 2–3 minutos, solo para que ablanden y se doren ligeramente.
Pon todo en la licuadora con el cilantro y una buena pizca de sal. Licúa a pulsos hasta una salsa con algo de textura, no un puré liso.
💡 No licúes de más: unos segundos extra incorporan aire y dejan la salsa pálida, espumosa y desabrida. Pulsos cortos la mantienen fresca y verde.
Calienta el aceite en la sartén hasta que brille y vierte la salsa licuada; chisporroteará. Fríela, moviendo, 3–4 minutos hasta que oscurezca un tono y espese.
💡 Refreír la salsa licuada es el paso que muchos omiten en casa: redondea el filo y une los sabores. Hazte para atrás, salpica al caer en el aceite caliente.
Prueba y ajusta la sal. Aflójala con un poco de agua si está más espesa de lo que quieres.
Sirve tibia o a temperatura ambiente: sobre tacos, huevos, carne asada o con totopos.
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Fuente: Cocina casera

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